CAPITULO 4.- MEDIOS Y RECURSOS
TECNOLOGICOS EN LA INTERVENCIÓN
SOCIOEDUCATIVA. LOS ESTILOS DE
APRENDIZAJE
Hay muchas definiciones sobre los Estilos de
Aprendizaje, dependiendo de la percepción de cada autor, aunque quizás
Keefe (1982), es quien lo expresa con mas claridad y acierto: “Los Estilos de
Aprendizaje son una serie de rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que
sirven como indicadores relativamente estables, de cómo perciben los discentes,
interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje.
Lo más importante para el educador más allá de conocer su
definición exacta, es saber manejar los instrumentos que le ayudaran a
diagnosticar los estilos de aprendizaje más adecuados a los distintos
colectivos de discentes con los que trabaje, teniendo en cuenta entre otras
cosas, su entorno, su edad, habilidades y preferencias, o su ritmo de trabajo.
Si nos centramos en las investigaciones de A P. Honey y A.
Mumford, veremos como su preocupación por saber por qué dos personas que
comparten texto y contexto, una aprende y otra no, les lleva a la conclusión de
que las dos personas responden a distintos comportamientos ante el aprendizaje,
porque están condicionadas por su bagaje previo y a la interiorización de lo
aprendido.
A partir de sus estudios, Honey y Mumford clasifican los Estilos
de Aprendizaje en cuatro:
·
Estilo Activo
·
Estilo Reflexivo
·
Estilo Teórico
·
Estilo Pragmático
Partiendo de la base de que los Estilos de Aprendizaje
condicionan el proceso de enseñanza-aprendizaje, deberán tenerse en cuenta, con
especial atención, en el momento de hacer frente al grupo de discentes, así
como a nuestra labor como educadores.
1.
Primeramente, porque el propio Estilo de
Aprendizaje de los docentes tendrá una marcada influencia en su Estilo de
Enseñanaza, y tendra que tenerlo muy en cuenta, a la hora de diseñar, ejecutar
y evaluar.
2.
En segundo lugar, porque cuando la enseñanza
que recibe un estudiante, concuerda con su propio Estilo de Aprendizaje, este
mejora su rendimiento escolar, así como la interiorización de los
contenidos.
3.
Además, el conocer las características de los
Estilos de Aprendizaje de los alumnos, conlleva comprenderlos mejor y adaptarse a ellos, al poder
darles los enfoques más prácticos para cada sujeto, en lugar de tratarles de
forma generalizada.
4.
Y finalmente, porque una evaluación enfocada a los Estilos
de Aprendizaje del alumno siempre se adecuará más a los contenidos de
aprendizaje.
Los Estilos de Aprendizaje no son
inamovibles, lo que permite al educador adaptarlos para orientar a los
discentes en sus procesos de aprendizaje; favoreciendo aquellos estilos más
adecuados en cada caso, desarrollando sus competencias en aquellos estilos para
los que posean menos aptitudes, y en definitiva, para ayudarles a “aprender a
aprender”.
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