domingo, 2 de septiembre de 2012

Capítulo 4

 
CAPITULO 4.- MEDIOS Y RECURSOS TECNOLOGICOS EN LA INTERVENCIÓN  SOCIOEDUCATIVA.  LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE
Hay muchas definiciones sobre los Estilos de Aprendizaje, dependiendo de la percepción de cada autor, aunque quizás Keefe (1982), es quien lo expresa con mas claridad y acierto: “Los Estilos de Aprendizaje son una serie de rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo perciben los discentes, interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje.
Lo más importante para el educador más allá de conocer su definición exacta, es saber manejar los instrumentos que le ayudaran a diagnosticar los estilos de aprendizaje más adecuados a los distintos colectivos de discentes con los que trabaje, teniendo en cuenta entre otras cosas, su entorno, su edad, habilidades y preferencias, o su ritmo de trabajo.
Si nos centramos en las investigaciones de A P. Honey y A. Mumford, veremos como su preocupación por saber por qué dos personas que comparten texto y contexto, una aprende y otra no, les lleva a la conclusión de que las dos personas responden a distintos comportamientos ante el aprendizaje, porque están condicionadas por su bagaje previo y a la interiorización de lo aprendido.
A partir de sus estudios, Honey y Mumford clasifican los Estilos de Aprendizaje en cuatro: 
·         Estilo Activo
·         Estilo Reflexivo
·         Estilo Teórico
·         Estilo Pragmático
Partiendo de la base de que los Estilos de Aprendizaje condicionan el proceso de enseñanza-aprendizaje, deberán tenerse en cuenta, con especial atención, en el momento de hacer frente al grupo de discentes, así como a nuestra labor como educadores.
1.      Primeramente, porque el propio Estilo de Aprendizaje de los docentes tendrá una marcada influencia en su Estilo de Enseñanaza, y tendra que tenerlo muy en cuenta, a la hora de diseñar, ejecutar y evaluar.
2.      En segundo lugar, porque cuando la enseñanza que recibe un estudiante, concuerda con su propio Estilo de Aprendizaje, este mejora su rendimiento escolar, así como la interiorización de los contenidos.
3.      Además, el conocer las características de los Estilos de Aprendizaje de los alumnos, conlleva comprenderlos mejor y adaptarse a ellos, al poder darles los enfoques más prácticos para cada sujeto, en lugar de tratarles de forma generalizada.
4.      Y finalmente, porque una evaluación enfocada a los Estilos de Aprendizaje del alumno siempre se adecuará más a los contenidos de aprendizaje.
Los Estilos de Aprendizaje no son inamovibles, lo que permite al educador adaptarlos para orientar a los discentes en sus procesos de aprendizaje; favoreciendo aquellos estilos más adecuados en cada caso, desarrollando sus competencias en aquellos estilos para los que posean menos aptitudes, y en definitiva, para ayudarles a “aprender a aprender”.

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