Capítulo 3.- Competencias del educador
ante el reto de la sociedad del conocimiento
La
historia de la humanidad, se ha visto involucrada en tres grandes
acontecimientos que han producido cambios profundos en la sociedad: La
Revolución Agraria, la Industrial y la del Conocimiento (en la actualidad)
La
fuerza del cambio en la tercera revolución, es la tecnología informática y las
comunicaciones. Las TIC están promoviendo cambios en todos los sectores
sociales a nivel mundial, creciendo el número de usuarios de Internet cada día,
como podemos seguir en la siguiente dirección: http://www.exitoexportador.com/stats.htm
La
importancia de la formación continua y el desarrollo profesional del educador
social en aspectos relacionados con las competencias TIC en la sociedad actual
es incuestionable.
Por
este motivo, este capítulo se centra en el análisis y reflexión de las
competencias que el Educador social debe adquirir y entrenar para que además de
emplearlos en la Sociedad del Conocimiento, le hagan sentirse satisfecho con su
trabajo.
Las
Redes Sociales son el punto de encuentro más común para la población mundial
del siglo XXI, que invierte gran parte de su tiempo en comunicarse,
especialmente vía Internet. Es por esto que el educador social, cuya
diplomatura se crea en octubre de 1991, juega un papel fundamental hoy en día
en la alfabetización digital, surgida de un nuevo modelo socioeconómico que se
nutre de la Información y la Comunicación, creando a lo largo de los últimos
años, una brecha digital en algunos sectores de la población, especialmente en
las generaciones adultas.
Uno
de sus principales objetivos, es facilitar la integración en las Redes Sociales
de los ciudadanos; hacer de mediador entre los diferentes colectivos, para que
cada cual construya su propio espacio dentro de su entorno; y muy
especialmente, intervenir en situaciones de conflicto, enseñando a usar a las
personas con dificultades de promoción social y cultural, las herramientas y
recursos, internos y externos, que les permitan vivir de acuerdo a sus ideas o
valores.
Los
instrumentos de actuación que utiliza son educativos, y los contextos en los
que trabaja se hallan en la sociedad, cualquier área socioeducativa donde se
produzcan interacciones entre personas, pueden ser “objetivo” de intervención
del educador.
De
igual forma que a los ciudadanos y ciudadanas que conviven y se relacionan en
esta sociedad se les exige una serie de capacidades relacionadas con la
tecnología (T), la Información (I) y la Comunicación (C), al profesional de la
educación también, ya que con frecuencia, van a comprobar que la formación
inicial recibida referente a las competencias derivadas de su profesión, no ha
sido suficiente para responder al reto que exige trabajar en diferentes
ambientes socioeducativos, en especial con ciertos colectivos que necesitan
urgentemente alfabetización digital, para “romper” la brecha digital, además de
enfrentarse a las tareas que surgen en el día a día para las que necesitará
documentarse, comunicarse, diseñar recursos didácticos, trabajar en grupo,
gestionar, etc.
Debido
al abaratamiento de los equipos informáticos y del acceso a internet, tanto los
educadores, como los estudiantes, han encontrado en estos un gran aliado para
mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje, pudiendo acceder a una gran variedad
de posibilidades de formación continua y de desarrollo profesional,
adaptándolos a sus necesidades de espacio-tiempo (ruptura de barreras
espacio-temporales).
De
cualquier modo, no en todos los sectores poblacionales ha sido así, y de hecho
para el profesional de la educación social, la alfabetización digital, es uno
de sus retos más importantes.
Académicamente
cuando un estudiante del grado de educación social por la UNED, obtiene su
título, se acredita que está capacitado para llevar a cabo las siguientes
competencias como: Gestionar y planificar la
actividad profesional; Desarrollar procesos cognitivos superiores; Gestionar
procesos de mejora, calidad e innovación; Comunicarse de forma oral y escrita
en todas las dimensiones de su actividad profesional con todo tipo de
interlocutores; Utilizar de forma eficaz y sostenible las herramientas de la
sociedad del conocimiento; Trabajar en equipo; Desarrollar actitudes éticas de
acuerdo con los principios deontológicos y el compromiso social; Promover
actitudes acordes a los derechos humanos y los principios democráticos.
Si
además de las competencias académicas adquiridas, queremos desenvolvernos
adecuadamente en la Sociedad del Conocimiento, nos encontramos con que uno de
los escenarios más adecuados para enseñar competencias es Internet, que además
de ser un buen medio para socializarnos, también lo es para desarrollarnos
profesionalmente. De acuerdo con Monereo y otros profeisonales (2005) estas son
las competencias sociocognitivas básicas que una vez graduado el educador
social ha de haber alcanzado:
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COMPETENCIA
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EJEMPLIFICACIÓN
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Buscar Información y aprender a aprender
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Para aprender a comunicarse
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Aprender a colaborar
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Aprender a participar en la vida pública
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Las
redes sociales como Tuenti, Facebook, MySpace, etc. Facilitan:
|
En
conclusión, se puede afirmar que el educador social del siglo XXI, ha de ir
sumando a las competencias básicas y generales adquiridas a lo largo de su
carrera académica, a través de experiencias profesionales y personales y de
estudios e investigaciones de otros profesionales, todas aquellas que surjan de
la aplicación en las aulas de las nuevas tecnologías, que debido a su constante
transformación, requieren una permanente atención.
Web
consultadas: http://ordenadoresenelaula.blogspot.com.es/
MANUEL
AREA MOREIRA; Catedrático de Tecnología Educativa de la
Universidad de La Laguna (España)
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